Aerotermia: cuánto consume, cuánto puede ahorrar y cuándo compensa en 2026

La aerotermia se ha convertido en una de las opciones más populares para sustituir calderas de gas, gasóleo o sistemas eléctricos poco eficientes. Pero también genera una duda lógica: si funciona con electricidad, ¿cuánto consume realmente y cuándo compensa?

La respuesta depende menos de una cifra universal y más de cuatro factores: la demanda térmica de la vivienda, el clima, la temperatura de impulsión que necesita la instalación y la eficiencia real del equipo.

Qué es exactamente la aerotermia

La aerotermia utiliza una bomba de calor aire-agua para extraer energía del aire exterior y transferirla al interior de la vivienda. Puede producir calefacción, agua caliente sanitaria y, según la instalación, refrigeración.

No “crea” todo el calor a partir de electricidad. Utiliza electricidad para mover calor de un lugar a otro. Por eso puede entregar varios kilovatios térmicos por cada kilovatio eléctrico consumido.

Cuánto consume una bomba de calor

El IDAE explica que una bomba de calor bien diseñada puede generar, de media, varios kilovatios de energía térmica por cada kilovatio eléctrico consumido. En su guía sobre rehabilitación energética se utiliza como referencia una relación aproximada de 4 kW térmicos por cada 1 kW eléctrico, aunque la eficiencia real cambia con las condiciones.

Esto no significa que todos los equipos tengan siempre un COP de 4. El rendimiento baja o sube según:

  • temperatura exterior;
  • temperatura de agua que necesita la instalación;
  • aislamiento de la vivienda;
  • dimensionado del equipo;
  • uso de radiadores, suelo radiante o fancoils;
  • temperatura interior elegida;
  • producción de agua caliente.

Ejemplo sencillo de consumo

Imagina una vivienda que necesita 12.000 kWh térmicos al año para calefacción y ACS. Si el sistema consigue un rendimiento estacional equivalente a 3,5, el consumo eléctrico aproximado sería:

12.000 / 3,5 = 3.429 kWh eléctricos al año.

Es solo un ejemplo. Una casa mal aislada puede necesitar mucha más energía térmica y una vivienda eficiente, mucha menos.

Por qué el aislamiento importa tanto

La bomba de calor funciona mejor cuando la vivienda necesita menos energía y puede trabajar con temperaturas de impulsión moderadas. Si una casa pierde mucho calor por paredes, ventanas, cubierta o infiltraciones, la aerotermia tendrá que trabajar más horas y a mayor exigencia.

Antes de invertir en un equipo grande puede tener sentido revisar la envolvente y el certificado energético de la vivienda.

Suelo radiante, radiadores o fancoils

Suelo radiante

Suele ser una combinación favorable porque trabaja con agua a baja temperatura. Esto permite a la bomba de calor funcionar con mayor eficiencia.

Radiadores convencionales

Pueden funcionar, pero es necesario comprobar si ofrecen suficiente potencia con temperaturas de agua más bajas. En algunos casos hay que aumentar superficie de radiador o utilizar equipos de alta temperatura.

Fancoils

Permiten calefacción y refrigeración con agua y pueden trabajar bien con bombas de calor si están correctamente dimensionados.

Cuándo suele compensar más

La aerotermia suele tener mejor encaje cuando:

  • se sustituye una caldera antigua o un sistema eléctrico resistivo;
  • la vivienda tiene aislamiento razonable;
  • se puede trabajar a baja temperatura;
  • hay espacio para unidad exterior e instalación hidráulica;
  • se aprovecha el mismo equipo para calefacción, refrigeración y ACS;
  • la vivienda dispone de autoconsumo fotovoltaico o se plantea instalarlo.

Cuándo puede costar más amortizarla

  • viviendas con demanda térmica muy baja y poco uso de calefacción;
  • casas muy mal aisladas que requieren grandes potencias;
  • instalaciones donde hay que sustituir gran parte de emisores y tuberías;
  • segundas residencias con uso muy puntual;
  • equipos sobredimensionados o mal configurados.

Aerotermia y placas solares

La combinación es interesante porque una parte del consumo eléctrico de la bomba de calor puede coincidir con generación fotovoltaica. Sin embargo, no significa que la calefacción sea “gratis”: en invierno la producción solar es menor y buena parte de la demanda puede concentrarse en horas sin sol.

Si estás valorando ambas inversiones, te puede ayudar nuestra guía sobre rentabilidad de las placas solares.

Cómo estimar si te compensa

  1. Calcula el consumo actual destinado a calefacción y ACS.
  2. Convierte ese consumo a energía térmica útil según el rendimiento de tu sistema actual.
  3. Estima la demanda futura con una bomba de calor.
  4. Aplica un rendimiento estacional prudente, no el COP máximo de catálogo.
  5. Multiplica los kWh eléctricos estimados por tu coste real de electricidad.
  6. Compara ahorro anual con inversión total.

No te fijes solo en el COP

El COP se mide en unas condiciones determinadas. Para estimar el comportamiento anual es más útil fijarse en el rendimiento estacional y en cómo va a trabajar el sistema dentro de tu vivienda.

Un equipo excelente instalado en una vivienda mal resuelta puede consumir más que uno más modesto en una instalación bien diseñada.

Qué pedir en un presupuesto

  • cálculo de cargas térmicas;
  • potencia propuesta y justificación;
  • temperaturas de impulsión previstas;
  • rendimiento estacional estimado;
  • compatibilidad con radiadores existentes;
  • consumo anual estimado;
  • coste de mantenimiento;
  • nivel sonoro y ubicación de la unidad exterior.

Fuentes

Conclusión: la aerotermia puede reducir mucho el consumo frente a sistemas menos eficientes, pero su rentabilidad depende del edificio y del diseño. La instalación debe estudiarse como un sistema completo, no como la simple compra de una máquina.

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